sabato 10 giugno 2023

Los jueves, milagro - Luis García Berlanga

durante la dittatuta franchista Luis García Berlanga gira questo film (sorvegliato da un prete censore), una storia neorealista, potrebbe essere italiana senza nessun dubbio, un gruppo di amici riesce a fingere un miracolo (come succede dappertutto), per divertirsi e fare un po' di soldi, e ci riescono.

san Dimas appare e la credulità popolare non aspetta altro.

un bel film, satirico, politico, censurato.

buona (santa) visione - Ismaele 


 

QUI il film completo, in spagnolo

 

 

…Una pena que, ante tremenda brillantez, a Berlanga le obligaran a transformar de golpe y porrazo las motivaciones de la práctica totalidad de los personajes hacia el final del metraje, lo que da al traste con el alcance último de una sátira a la que de haber dejado fluir por sus cauces previstos, desde el argumento original creado por el director, bien pudiera haber sido demasiado corrosiva para una España que no estaba dispuesta ni preparada para asimilar un retrato tan descarnado de sí misma, ni aún maquillado a través de la chanza y el esperpento. De este modo, el "final feliz" impuesto por la Censura, así como la alargada y moralista resolución de los conflictos planteados irrita precisamente por despojar a la obra de una conclusión a la altura de su innegablemente gozoso planteamiento, a lo que ayuda la molesta interpretación de un desubicado Basehart, estrella en alza por aquél entonces y cuya presencia no logra ni siquiera rozar la extraordinaria labor del elenco español, algo que también sucede con la intervención (en exceso protagonista) del intérprete italiano Paolo Stoppa, ligeramente sobreactuado y caricaturesco. Queda pues, la sospecha de que estamos ante una de las más vitriólicas y espinosas sátiras del genio de Berlanga, que termina quedando reducida a una sombra lejana tras la "fortuita" intervención de la divina providencia.

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…la primera mitad del film satiriza la fe oscurantista popular más manipulable y el afán plutocrático de los sectores acaudalados de Fontecilla, todo a través de dos apariciones bien apócrifas de San Dimas, uno de los dos ladrones que fueron crucificados junto a Jesús de Nazaret, bajo la apariencia del esperpéntico Don José y ante la mirada religiosa fanática de un Mauro que no descubre el montaje de luces, música y fuegos artificiales para convencerlo de la presencia milagrosa del santo en aquellas tierras y su ponderación de las aguas locales, prometiendo volver cada jueves. La segunda parte de la película, por otro lado, tuvo que ser negociada por Berlanga, el cual pretendía un retrato funesto de la aquiescencia popular en materia de los delirios más estrafalarios del poder, con la censura franquista del momento, de allí que tuviese que lidiar con un tal Padre Garau que representaba al Opus Dei, no interviniese en el rodaje de escenas adicionales para sumar durante la postproducción -a cargo de Jorge Grau- y en general se viese obligado a introducir en la trama un ingrediente fantástico muy influenciado por Milagro en Milán (Miracolo a Milano, 1951), el clásico de Vittorio De Sica, aquí la incorporación del mismo San Dimas, con el rostro y la apariencia de un mago llamado Martino (Richard Basehart), cual alegoría moralista alrededor del castigo posterior al engaño de los burgueses bajo la forma del arrepentimiento o contrición de impronta cristiana, mucha idolatría de por medio…

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Película que, por su temática, tropieza, en primera instancia, con la fuerte intervención en el guión del sacerdote y censor padre Garau, impuesto por los productores y a quien Berlanga pretendía situar en los créditos como verdadero responsable de la historia. Sin olvidarnos de las numerosas mutilaciones exigidas por la Junta de Censura, así como del remontaje que los productores hacen a su aire y las secuencias adicionales que rueda Jorge Grau a instancias de los nuevos dueños de la empresa cuando el Opus Dei se hace cargo de ésta.

Lo que da como resultado, en palabras de Carlos F. Herederoun boceto adulterado de lo que podría haber sido LOS JUEVES, MILAGRO; aparentemente, una fábula satírica y maliciosa sobre la falsificación de un milagro, apadrinada por las fuerzas vivas del pequeño y modesto balneario de Fontecilla con la finalidad de conseguir un reclamo turístico y de levantar así la economía del empobrecido lugar. Es decir, una nueva incursión por las interioridades de una pequeña comunidad que decide refugiarse en la fantasía para escapar de sus frustraciones materiales y de la pobreza de sus horizontes vitales. Muy en la línea del “milagro americano” que  los habitantes de Villar del Río esperaban en Bienvenido, Mister Marshall, de la guerra fantasiosa que planificaban los aburridos burgueses de Novio a la vista o de la ilusión que crea entre los pobladores de Calabuch la llegada de un viejo y sabio científico.

El tratamiento de la manipulación religiosa desde el prisma laico de Berlanga incluye una consideración descreída sobre las motivaciones crematísticas del falso milagro y la introducción del anzuelo turístico, ya considerado en  1957 como una importante fuente de ingresos para el país. LOS JUEVES, MILAGRO muestra la utilización que los poderosos hacen en beneficio propio de la ingenuidad de los débiles, ingenuidad también presente en el hecho de esperar todo de los milagros. Una consideración que permite conectar a la película, todavía, con el ideario regeneracionista de la renuncia y de la autenticidad.

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