lunedì 17 luglio 2017

Glassland - Gerard Barrett

due attori straordinari come Toni Collette e Jack Reynor (già visti in altri film, lei qui e lui qui per esempio) sono mamma e figlio, e tocca a John farsi carico di Jean, la madre.
sceneggiatura perfetta, niente melensaggini, né prediche, le cose vanno davvero male, senza finte, con difficoltà enormi, come è la vita per quelli sfortunati.
solo se sei già morto questo film ti lascerà indifferente.
è piccolo grande film da non perdere - Ismaele







La presentación del protagonista es de un pragmatismo ejemplar. Con tan sólo una escena somos capaces de conocer las rutinas generales por las que discurre la vida de este taxista que, tras llegar a su casa después de un largo turno de noche, se encuentra a su madre, con quien comparte casa, inconsciente en su propio vómito. La precisión de cada movimiento y la relativa calma con la que asume la penosa situación nos dan a entender que éste es un escenario conocido para el personaje principal. No ha sido la primera vez que ha tenido que llevar, con una mezcla de preocupación y vergüenza, a su madre al hospital; sin embargo, a deducir por las palabras del médico, sí que podría ser la última. El doctor ofrece pocas esperanzas a John. Su madre debe dejar el alcohol inmediatamente o morirá, incluso si decidiera dejarlo es posible que no sobreviva si no encuentra el tratamiento adecuado a tiempo…
Glassland se hace eco de toda esa violencia hegemónica para componer su canto a la depresión y a la dramática situación de cientos de familias desestructuradas. Pero ante todo, Glassland es una historia de amor incondicional. Ese vínculo inquebrantable y único que se crea entre una madre y un hijo. 

Irish writer-director Gerard Barrett’s second film, the sensitive and heartbreaking Glassland, premiered at Sundance last year. Jack Reynor stars as the almost grown boy John who is dealing with the daily stress of being forced to become his parent’s (Toni Collette) parent. His mother is an alcoholic and taking care of her is a frequent source of frustration and anger. But you really see the love shared between them even though she’s not able to take care of herself, let alone her son. Most of the film is shot from John’s perspective, capturing the loneliness of taking care of an adult who should be taking care of him — exacerbated by the fact that his best friend (Will Poulter) is about to move away…

Movies alone don't have the power to discourage people from drinking or encourage them to stop; but if they did, "Glassland," about the relationship between an alcoholic mother and her grown son, might not be a bad candidate to show on Intervention Movie Night. Written and directed by Gerard Barrett, this intimate Irish drama travels a road that'll be familiar to anyone who's ever seen a film about addiction, or known an addict, but the fact that all stories of addiction are essentially the same doesn't blunt its impact…

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